La gobernanza de Falabella se enfrenta a un nuevo capítulo con la confirmación de la salida de José Luis del Río Goudie, una figura histórica del retail chileno. El empresario, con décadas de trayectoria en importantes compañías nacionales, dejará su participación en diversos directorios, incluyendo el de la multitienda, a partir de abril de este año. E
Este cambio se produce en un momento crucial para Falabella, que está experimentando transformaciones significativas tanto en su estructura de propiedad como en su gobierno corporativo.
Del Río Goudie explicó que su decisión es resultado de una profunda reflexión personal y de su deseo de enfocar su tiempo en otros proyectos estratégicos, que abarcan tanto el ámbito empresarial como el social.
Su retirada de la mesa directiva de Falabella no representa un retiro total de su actividad corporativa; por el contrario, implica una reorientación de sus prioridades, centrándose ahora en el desarrollo futuro del Grupo Inder, en empresas del sector pesquero y en iniciativas de apoyo al emprendimiento.
La decisión de José Luis del Río de dejar la mesa directiva de Falabella se produce en un momento crucial para la compañía, que está experimentando una profunda redefinición de su estructura de control. Esta reestructuración se desencadenó tras la disolución, en junio de 2025, del pacto de accionistas que mantuvo concentrado cerca del 66% de la propiedad del retailer durante 22 años. El fin de este acuerdo histórico ha abierto un panorama totalmente nuevo, obligando a renegociar el equilibrio de poder y la composición del directorio.
En este nuevo contexto, la llegada de nuevos actores al cuerpo accionarial, como las familias Müller y Fürst (socios históricos del holding en Mallplaza), ha intensificado la sensación de que Falabella está en una fase de transición. Este movimiento ha generado expectativas en el mercado sobre posibles cambios en la toma de decisiones estratégicas.
Por consiguiente, la dimisión de Del Río, una figura clave en la historia reciente del grupo y símbolo de una etapa del retail chileno, adquiere una significancia especial. Su salida es vista no solo como el retiro de un director, sino como el cierre de un ciclo en un momento de cambios fundamentales para la empresa.
La decisión del empresario tiene un impacto directo en la próxima junta de accionistas de Falabella, programada para abril, donde se definirá la nueva composición del directorio. Respecto a su asiento en la mesa, el propio Del Río comunicó en una carta a los accionistas que la familia Del Río Goudie sigue siendo relevante en la compañía mediante sus vehículos de inversión.
En este contexto, la familia resolvió respaldar a Juan Pablo del Río (hermano de José Luis) en la próxima elección del directorio. Las acciones restantes se utilizarán para apoyar a otros candidatos, cuyos nombres se darán a conocer oportunamente. Este movimiento busca asegurar la continuidad de la influencia familiar en el gobierno corporativo del retailer, pero con una configuración distinta.
La partida de José Luis del Río de Falabella culmina una trayectoria de más de cuatro décadas, considerando su vínculo con Sodimac. Él mismo recordó haber sido director de Sodimac desde 1982, tras la adquisición de la cooperativa en quiebra.
En 2003, la fusión entre Sodimac y Falabella se consolidó, un hito que redefinió el retail chileno y latinoamericano. Desde entonces, José Luis del Río fue director de Falabella de forma ininterrumpida, participando en la expansión regional y en su consolidación como uno de los líderes del sector en América Latina.
En su carta, el empresario valoró el proceso como un éxito y destacó que, en su opinión, Falabella ha recuperado su prestigio como una de las grandes empresas chilenas, preferida por los clientes y valorada por el mercado financiero. Esta visión positiva contrasta con el simbolismo de su salida, que marca el fin de una etapa personal y corporativa.
Imagen: GPT-5
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Δ