Internet como motor del ecommerce: el verdadero impacto de la conectividad en el crecimiento digital  

Colombia mejora su conectividad digital con mayor cobertura, pero el acceso equitativo y la regulación siguen siendo desafíos clave.
imagen hiperrealista generada con inteligencia artificial para ejemplificar el avance de conectividad digital en Colombia mostrando a una persona con acceso a internet en una zona rural
10 abril, 2026

Hablar de conectividad digital en América Latina suele ser entrar en terreno complejo; porque sí, hay avances, pero también desigualdades que siguen marcando la pauta. En el caso de Colombia, las cosas parecen moverse en la dirección correcta: hay más acceso a internet, una agenda digital más clara y, algo clave, esfuerzos por fortalecer la independencia del regulador.

Yasushi Masaki, secretario general adjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el marco del Colombia Digital Summit 2026 destacó que el sector y el mundo han tenido un inmenso cambio desde 2014, por lo que considera que “este es un buen momento para hacer una revisión”. Asimismo, el político destacó la evolución del sistema de regulación, señalando que ha progresado bien y se ha consolidado como una entidad “muy independiente”, instando a que mantenga esa autonomía.

También recomendó hacer un seguimiento continuo a los problemas del mercado, incluido el nuevo segmento conocido como OTT (Over-The-Top), al que la OCDE dedicó un capítulo completo en su informe. Pero ojo, esto no es solo un tema técnico o político, en el fondo, estamos hablando de cómo millones de personas pueden conectarse a oportunidades básicas: educación, trabajo, servicios financieros o incluso entretenimiento.

Mayor conectividad y persistencia de brechas de conectividad digital

Cuando se dice que un país “avanza en conectividad digital”, no se trata solo de poner más antenas o ampliar cobertura; también implica mejorar la calidad del servicio, reducir costos y, sobre todo, cerrar la famosa brecha digital. El informe destaca que en cuanto a conectividad digital, ha habido un aumento en las conexiones disponibles y a precios más bajos, con un notable avance de la tecnología 5G, una situación que el secretario califica como con “progresos muy importantes”.

Asimismo, durante Colombia Digital Summit 2026, Alexia González Fanfalone, jefa de la Unidad de Servicios en Infraestructuras de Conectividad de la OCDE, resaltó que las conexiones de fibra se han multiplicado 60 veces desde 2014.

Sin embargo, Masaki advirtió que todavía persisten desigualdades en el acceso a Internet de alta velocidad y que el desafío actual “no se trata solo de infraestructura, sino también de asequibilidad”. Citó el ejemplo de las personas de bajos ingresos que aún no pueden acceder a servicios de alta calidad, sugiriendo abordar este problema con políticas que cuenten con una mayor acogida y recepción.

Por ejemplo, el secretario informo que existen diversas herramientas públicas, como la política fiscal e incentivos, que podrían hacer una base sólida donde se puede apoyar la autoridad colombiana en el futuro.

Posición y desafíos de Colombia en la OCDE

En Colombia, este avance ha venido acompañado de políticas públicas que buscan expandir el acceso a zonas rurales y comunidades históricamente desconectadas. Y aquí es donde la conversación se vuelve interesante: conectar no es solo instalar infraestructura, es lograr que esa conexión sea útil y accesible. Tener internet en una comunidad no sirve de mucho si el costo es tan alto que nadie puede pagarlo, o si la velocidad apenas alcanza para enviar mensajes. Ahí es donde entran las decisiones regulatorias.

Masaki declaró que la membresía en la OCDE ha beneficiado “enormemente” a Colombia, aunque el país “aún tiene camino por recorrer” para alcanzar a otros miembros, destacando sus “muchos aspectos positivos” y su ubicación entre los mejores lugares de la organización.

Tras 7 años de negociaciones y discusiones, Colombia se convirtió en el miembro número 37 de la OCDE el 28 de abril de 2020, siendo el tercer país latinoamericano en ingresar, después de México y Chile. Al siguiente año, en 2021, se incorporó Costa Rica.

Además, Yasushi Masaki también hizo hincapié en que Colombia es un país enorme y ha tenido un muy buen crecimiento económico, además de contar con una muy buena infraestructura. De manera simultánea, reconoció su diversidad con un territorio rodeado de naciones muy distintas.

La independencia del regulador

Uno de los puntos más destacados en la conversación reciente es la necesidad de que el regulador sea independiente; suena técnico, pero en realidad es bastante simple: se trata de que las decisiones sobre las telecomunicaciones no estén influenciadas por intereses políticos o económicos de corto plazo.

¿Por qué importa esto? Porque un regulador independiente puede garantizar reglas más claras y justas para todos los jugadores del mercado. Eso, en teoría, fomenta la competencia, mejora los servicios y, eventualmente, beneficia al usuario final. Si una empresa domina el mercado y no hay una regulación sólida, puede fijar precios altos o limitar la innovación; pero con un regulador fuerte, se pueden establecer condiciones más equitativas para nuevos competidores.

Punto de inflexión y competitividad del mercado

Otro punto clave en este avance es la inversión, tanto pública como privada; expandir la conectividad no es barato, y ningún actor puede hacerlo solo. Aquí es donde entran las alianzas entre gobiernos, empresas y organismos internacionales. La idea es sumar esfuerzos para acelerar el despliegue de infraestructura y tecnologías.

Alexia González Fanfalone, coautora y supervisora del estudio, señaló que Colombia se encuentra en un “punto de inflexión” debido a la reestructuración financiera y una fusión en curso que afecta a varias empresas. Por tanto, el gran desafío a largo plazo es garantizar la competitividad de los mercados y para esto se requiere:

  • Reducir el costo de despliegue de la red.
  • Agilizar permisos y el acceso a derechos de paso.
  • Considerar la infraestructura digital como crítica.

“Más allá de todos los aspectos importantes de conectar personas, cosas y la economía, cuando la infraestructura falla y no es resiliente, la economía de Colombia y la del mundo se resienten, ¿cierto? Lo vemos en muchos países de la OCDE”, señaló González.

Más allá de la infraestructura: el verdadero reto

En este sentido, puntualizó que los básicos (política de espectro y reducción de la carga sobre el sector) son cada vez más importantes, especialmente en un ecosistema en evolución con gran demanda de redes.

Por último, enfatizó la importancia de volver a lo básico, con un regulador fuerte, poderes conmutables, independientes y con suficiente financiación. Sin embargo, también hay un reto importante: asegurar que estas inversiones realmente lleguen a donde más se necesitan, porque, siendo honestos, muchas veces las zonas más rentables ya están cubiertas, mientras que las regiones rurales siguen esperando.

Al final del día, el avance en conectividad no debería medirse solo en números o estadísticas, el verdadero indicador está en el impacto real en la vida de las personas. Colombia parece estar dando pasos importantes, pero como suele pasar en estos temas, el reto no es solo avanzar, sino hacerlo de forma equitativa y sostenible. Porque conectar a un país no es solo cuestión de cables… es cuestión de oportunidades.

Imagen: Nano Banana 2

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Redactora de Marketing4eCommerce
Redactora de Marketing4eCommerce desde 2022. Soy del país de la arepa, donde me gradué como Licenciada en Comunicación Social (2014).

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