Llevo años viendo la misma escena en LinkedIn: una marca lanza algo, la persona que realmente lo construyó lo comparte por su lado, y el algoritmo termina repartiendo el mismo mensaje en dos posts que compiten entre sí por los mismos comentarios. LinkedIn acaba de decirle basta a esa fricción.
La plataforma presentó oficialmente las Collaborative Posts (publicaciones colaborativas), una función que permite que dos o más personas (y ahora también páginas de empresa) firmen una sola publicación en conjunto, con todos los nombres visibles arriba del post y el mismo engagement repartido entre todas las redes de contactos de los que colaboran. Lo confirmó LinkedIn en su propio comunicado: la idea nace de que “los grandes lanzamientos, los anuncios ejecutivos o las asociaciones con creadores casi nunca son obra de una sola persona”.
Por ahora la función está en fase beta, LinkedIn la está probando con un grupo reducido de creadores y marcas durante Cannes Lions 2026, y ha dicho que la ampliará “en los próximos meses”, sin fecha exacta todavía.
Aquí está el matiz que a mí me parece el verdadero valor de la función: una mención (@tag) no es lo mismo que una autoría compartida; cuando etiquetas a alguien, la publicación sigue siendo tuya y, por defecto, solo la ven tus seguidores. Con una publicación colaborativa, el post se distribuye simultáneamente en las redes de cada colaborador, con todos los nombres al mismo nivel arriba del contenido, y los likes, comentarios y shares se acumulan en un solo contador compartido, no en publicaciones duplicadas.
Para las páginas de empresa hay una regla operativa importante que casi nadie está mencionando lo suficiente: un super administrador de la página tiene que aceptar la invitación para que esa página aparezca como colaboradora. Hasta que eso pasa, la página simplemente no es visible en el post. Si tu marca tiene el súper admin desactualizado o mal definido, esto se puede convertir en el cuello de botella que le arruina el timing a un lanzamiento.
Esta es la parte donde el “dato duro” pesa más que la novedad en sí. Según el estudio 2026 de Metricool sobre LinkedIn, los perfiles personales generan 63% más engagement que las páginas de empresa, con 238% más comentarios por publicación. Es algo que cualquier community manager sospechaba de forma anecdótica, pero ahora hay una función nativa diseñada exactamente para explotarlo: en vez de elegir entre publicar desde la página (más “oficial” pero con menos alcance real) o desde el perfil de un ejecutivo (más alcance, pero sin la marca visible), las publicaciones colaborativas permiten sumar ambas cosas en un solo post.
Esto conecta directo con otra pieza que LinkedIn ya venía moviendo este año: su primer Creator Marketplace, lanzado también en junio de 2026 para conectar marcas con creadores. Las publicaciones colaborativas son, en la práctica, la forma en que esa conexión se ve dentro del feed: ya no se trata de “rentar” la audiencia de un creador por un día como en un post patrocinado clásico, sino de que ambas reputaciones (la de la marca y la del creador) queden ligadas en el mismo contenido, de forma visible y permanente.
Lo que todavía no sabemos (y vale la pena decirlo con la misma claridad) es el número máximo de colaboradores por post, quién puede editar o borrar la publicación una vez que está viva, y si todos los colaboradores tendrán acceso completo a las métricas. LinkedIn no lo ha confirmado aún.
Vale la pena decir (nuevamente) que la función está disponible solo para las cuentas que ya tienen acceso a la beta. Si no ves la opción, tu cuenta todavía no está en el grupo de prueba, pero llegará próximamente. Pero si eres de los suertudos que la tiene habilitada, ya puedes echar mano de ella:
El flujo es el mismo, solo cambia la ruta dentro de la app:
Si tu marca va a colaborar como página, hay un paso extra que no depende de ti: el súper administrador de esa página es quien tiene que aceptar la invitación desde su cuenta. Antes de planear cualquier campaña con esta función, confirma quién tiene ese rol en tu página, te puede ahorrar un lanzamiento fallido por un detalle administrativo.
LinkedIn no está copiando a Instagram por casualidad (ya lo venía anunciando con Creator Marketplace y BrandLink) pero la diferencia de contexto importa: en Instagram el formato colaborativo premia el impacto visual y la reacción rápida; en LinkedIn el peso sigue estando en el comentario bien argumentado y la credibilidad del perfil que firma. Es decir, esta función no va a “viralizar” un post mediocre, va a amplificar uno que ya tenía sustancia.
Mi recomendación concreta si administras una cuenta de marca: no esperes a que la función llegue para empezar a trabajar. Define ya con qué perfiles internos (fundador, líder de producto, equipo comercial) tiene sentido co-firmar contenido, y ordena quién es el súper admin de tu página. El day one de esta función va a premiar a quien ya tenía el criterio resuelto, no a quien apenas empieza a pensarlo cuando el acceso se amplíe.
Imagen: GPT Images 2.0
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