Comprar interacciones en redes sociales es demasiado barato. Y eso es un grave problema.

Un nuevo estudio muestra que inflar métricas cuesta poco, muy poco. Así que esas métricas pierden valor como señal de popularidad real.
zca un chico joven, un influencer, hablando ante un móvil que está sujeto en un trípode. Está grabando un vídeo y todo parece maravillosoo, le ilumina una luz estupenda, tiene un fondo cuidado detrás pero.... al abrirse el plano está todo sucio y vacío y oscuro. Pasa una planta rodadora por detras
10 agosto, 2026

La popularidad en las redes sociales se está convirtiendo cada vez más en una mercancía, no en un indicador de interés público genuino”. Con esta sentencia tan contundente comienza el estudio que acaba de publicar Surfshark, en el que analiza el fenómeno real, pero no siempre reconocido, de los servicios de compra de interacciones en redes sociales.

Y como veremos, las conclusiones son muy, muy llamativas.

Las visualizaciones, las interacciones más baratas de manipular

El estudio analiza el coste de las interacciones falsas en redes sociales. Para ello, los autores han ido recopilando datos de precios de sitios web que venden likes, comparticiones, seguidores, visualizaciones y comentarios artificiales.

En concreto, el informe de Surfshark analiza el coste de generar esas métricas falsas (por cada 1.000 interacciones) en plataformas como TikTok, Instagram, X, Facebook y YouTube, y descubre cosas curiosas, como las grandes diferencias en el coste a pagar por cada tipo de interacción. Así, las reproducciones y visualizaciones son las interacciones más baratas de manipular. Cuesta tan poco como 1,40$ por cada 1.000 visualizaciones en TikTok, aunque este precio puede llegar a 6,70$ si donde quieres conseguirlas es en YouTube.

Por su parte, comprar 1.000 seguidores oscila entre 14$y 20$ en la mayoría de las redes (con YouTube como excepción, donde asciende a 78$). Por su parte, los likes se mueven en un rango similar de 10$ a 25$. Finalmente, los comentarios son el tipo de interacción más caro de falsear, quizá debido a los controles antispam de las plataformas. Oscilan entre 93$ en YouTube y 287$ en Facebook por cada 1.000 comentarios.

Un problema para el lastimado (y lastimoso) ecosistema de las redes sociales

No te descubro nada si te digo que el ecosistema de las redes sociales es el que más quebraderos de cabeza nos trae a todos los que nos movemos en el ámbito digital.

Año tras año, la credibilidad de las redes ha ido cayendo en picado, a causa de todo tipo de escándalos, desde sanciones durísimas por parte de organismos reguladores a la cada vez mayor presencia de contenido falso, bulos interesados y, por supuesto, la cada vez mayor presencia del AI slop, o contenido basura generado por IA.

Así que solo faltaba que los usuarios tampoco pudiesen fiarse de las métricas de likes o suscriptores de su influencer favorito.

Lo cierto es que los datos de Surfshark dejan claro lo barato que es comprar el éxito en redes, y ofrecen otra razón para no interpretar esas cifras como una prueba automática de popularidad real.

Además, la compra de este tipo de indicadores puede incidir en riesgos añadidos para los usuarios, como ya vimos hace bastante tiempo cuando Elon Musk decidió cambiar el criterio para asignar las verificaciones de las cuentas. El cambio devaluó el prestigio de la insignia como señal inmediata de autenticidad, al dejar de estar reservada al sistema de verificación utilizado anteriormente.

En el caso del que se ocupa el estudio, podemos pensar que al ver una cuenta con miles de seguidores y reproducciones, el usuario medio tiende a asumir automáticamente que el contenido o el producto es legítimo, o que al menos tiene un volumen suficiente de seguidores, visualizaciones o likes como para haber ganado esa legitimidad. Esa apariencia de prestigio comprada a precio de saldo puede llegar a servir de gancho para estafas comerciales, proyectos ficticios de crowdfunding y campañas de desinformación.

Luchando contra las métricas infladas

Para evitar caer en el engaño, los usuarios pueden tomar algunas medidas (aunque sinceramente, sea bastante ingenuo pensar que lo vayan a hacer): revisar la proporción seguidores/interacciones de una cuenta, analizar los comentarios para localizar frases genéricas y repetitivas como “¡Gran post!” publicadas en un mismo intervalo de tiempo, o vigilar la aparición de picos repentinos de miles de seguidores en una cuenta.

Al final, las métricas de este tipo (de vanidad, podríamos decir)  son fáciles de inflar. Aprender a mirar más allá de las cifras es indispensable para navegar con criterio hoy en día.

Imagen: ChatGPT

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Content manager en Marketing4eCommerce
Content manager de Marketing4eCommerce desde 2014. En este tiempo he redactado más de 1.600 artículos relacionados con el mundo del marketing.

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