Durante décadas, el camino hacia lo laboral parecía lineal: estudiar la educación básica, ingresar a una carrera, graduarse y aprender el resto sobre la marcha en un trabajo. Sin embargo, en el entorno dinámico y digital de hoy, ese modelo quedó atrás. La necesidad de mantenerse actualizado, curioso y en constante aprendizaje se ha vuelto un requisito indispensable para poder sobrevivir en el mundo laboral.
Tuvimos la oportunidad de conversar con Ariadna Hernández, Subdirectora de Impacto e Inversión Social en Banco Santander México, sobre cómo la formación continua está transformando el desarrollo del país a través de Santander Open Academy.
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Lo que hoy conocemos como Santander Open Academy comenzó hace más de dos décadas con un enfoque muy distinto. Inspirado en modelos de intercambio como el programa Erasmus en Europa, la iniciativa nació desde la presidencia del banco con la visión de conectar a la comunidad universitaria e investigadora de Iberoamérica.
Sin embargo, la llegada de la pandemia marcó un punto de inflexión estratégico. Al pausarse la movilidad presencial, la plataforma se transformó para abrazar el entorno digital y abrir sus puertas a un público mucho más amplio.
Ya no solo se enfocaban en profesores o universitarios que buscan ampliar sus conocimientos en el extranjero, sino que ahora estaba disponible para cualquier persona mayor de 16 años que desease desarrollar nuevas habilidades.
Y aunque los cursos les estaban funcionando a los usuarios, Santander aún se enfrentaba a dos problemas que les impedían a los estudiantes tomar un curso en la plataforma: el tiempo y la disponibilidad de cupo.
Para aprovechar al máximo los pequeños momentos libres que tenían las personas, el equipo de Open Academy decidió integrar metodologías como el quick learning o rapid learning (cápsulas de aprendizaje corto) diseñadas para quienes necesitan capacitarse en los huecos de su rutina diaria desde cualquier dispositivo.
Por su parte, para responder a la alta demanda de usuarios, se habilitaron cursos de acceso inmediato con aliados globales de la talla de Microsoft, Google, Harvard o la Universidad de Chicago.
Todas estas actualizaciones han permitido que la plataforma democratice el conocimiento, permitiendo que más de 200 mil personas tengan acceso a múltiples cursos que les ha permitido crecer tanto profesional como personalmente.
En la actualidad, ocho de cada diez personas reconocen que necesitan seguir aprendiendo para desempeñar mejor su trabajo. Pero, ¿qué habilidades requiere realmente el mercado de hoy?
Ya no es momento de cuestionarnos si las soft skills son mejores que las hard, o viceversa; al contrario, Ariadna señala que nos encontramos en un momento de evolución hacia las power skills, es decir, la convergencia entre las habilidades blandas tradicionales (soft skills) y las competencias digitales (hard skills).
Tanto necesitamos de habilidades humanas fundamentales para la toma de decisiones estratégicas, negociación y ejecución, como es el pensamiento crítico y el liderazgo, como necesitamos aprender a dominar herramientas tecnológicas como lo son la práctica de inteligencia artificial, análisis de Big Data y blockchain.
“Las habilidades blandas, afortunadamente, siempre van a ser necesarias. Quien está detrás de las herramientas digitales somos nosotros; por ello, el pensamiento crítico y la formación en humanidades son clave para saber cómo vamos a controlar e implementar esas tecnologías” mencionó la subdirectora.
Impulsar una mejor economía a través de la educación implica enfrentarse a retos complejos, como la brecha digital que aún persiste en diversas regiones de México.
Para evitar que la tecnología se convierta en una barrera de exclusión, Santander Open Academy colabora de cerca con instituciones educativas ubicadas en zonas de difícil acceso, como áreas de sierra, mediante contenidos sintéticos de alto impacto que incluyen certificación curricular.
El objetivo final es claro: ofrecer una formación proactiva y equitativa que permita a los estudiantes y profesionistas trazar su propia ruta de aprendizaje. Desde un Excel básico hasta analítica de datos avanzada o liderazgo que ayudará a crecer a cada estudiante para mejorar su perfil profesional y elevar la competitividad de la región.
Porque, como mencionó Ariadna: “Una sociedad bien educada tiene mayor oportunidad de desarrollar una mejor economía”.
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