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Lanzar un producto o servicio al mercado no es tarea sencilla y conlleva determinados riesgos, sin embargo, contar con una estrategia que evalúe todos los elementos existentes podría aumentar las probabilidades de éxito. Una de las más antiguas, pero efectivas es el marketing mix, también conocida como 4P.

Qué es el marketing mix y cuáles son sus variables

Este tipo de mercadotecnia podría ser definida como una herramienta que tiene como propósito entender el comportamiento de los consumidores para generar acciones que satisfagan sus necesidades o preferencias, partiendo siempre de cuatro variables:

Producto (Product)

Este es uno de los ítems que más peso tiene dentro del marketing mix, puesto que es la oferta (tangible o no tangible) que se construirá para lograr el objetivo principal: satisfacer al consumidor, tal como se mencionó con anterioridad.

En este contexto, el equipo encargado deberá trabajar en el diseño del mismo, el packaging, sus características, la calidad y las diferentes opciones o versiones.

Precio (Price)

Se trata del valor o la cantidad de dinero que los usuarios deberán pagar para acceder al producto o servicio. Esta variable suele ser un motivador (o lo contrario) de compra.

El personal de marketing, entonces, deberá elabora estudios sobre los precios de la competencia y los beneficios netos que se podrían obtener con el propósito de fijar el precio adecuado.

Punto de venta, anteriormente conocida como Lugar (Place)

Esta variable, por su parte, consiste en escoger cuáles serán los canales de distribución de la oferta, por lo que dependerá si se trata de un producto físico o más bien de un servicio.

Resulta importante analizar los siguientes elementos: almacenamiento, transporte, tiempos de espera de los consumidores, costos de envío y gestión de inventarios.

Promoción (Promotion)

En esta última variable se agrupan los medios y técnicas que van a dar a conocer a los consumidores el producto o servicio en cuestión. Para ello, se debe estudiar qué vía es la óptima para llegar al objetivo, teniendo en consideración otras insights, como: la edad, población, sexo o hábitos del público meta.

Un ejemplo para aplicar el marketing mix en un negocio

Empresas de diversos sectores aplican de forma exitosa las 4P del marketing. Vamos a conocer el caso particular de Ikea, que podría servir de ejemplo:

Tras estudiar el mercado, la marca conoció que los españoles tenían la costumbre de renovar el hogar o cambiar de muebles al comenzar cada otoño. Por eso, recurrió a la mezcla de medios para llegar a ellos: llena sus buzones de forma anual con sus catálogos y utiliza la televisión para reafirmar su mensaje; invitándoles a conocer más a través de su canal de YouTube.

Vale destacar que para su público más fiel o avanzado, cuenta con piezas exclusivas tales como: crossmedia o storytelling, apoyándose de otros datos de relevancia.

Imagen: Freepik

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