Por mucho tiempo se asoció a la industria del gaming con una categoría de entretenimiento infantil; sin embargo, con más de 10 millones de jugadores activos y una valoración que ha superado los 600 millones de dólares en 2025, sumado a un sector de esports que crece a tasas superiores al 17% anual, se consolida como uno de los comercios más importantes del país.
Hoy el desafío no es que las personas consuman videojuegos, sino que todos aquellos desarrolladores independientes, estudios locales, plataformas de ¡Gaming y creadores de contenido superen las barreras financieras: tarjetas de crédito rechazadas, descalces por tipos de cambio desfavorables, demoras en desembolsos y la falta de métodos de pago locales en sus plataformas.
Frente a esta fricción, la fintech global Rapyd, aquella que integró la operación de PayU en Colombia, ha desplegado su infraestructura transfronteriza para resolver los retos de cobro y pago en tiempo real que exige la economía del entretenimiento digital.
La estrategia para reducir dichas fricciones tiene relación con lograr adaptar el checkout a la realidad del usuario local. La integración de redes globales permite a los comercios gestionar cobros y desembolsos desde una misma arquitectura, habilitando más de 1.200 métodos de pago locales y cuentas multidivisa.
William Nejo, VP Transformation de Rapyd, destaca que los retos de cobro en esta categoría emulan a los de las grandes marcas transnacionales: “Los mismos problemas que resolvemos para empresas globales —aceptar medios de pago locales, reducir el rechazo de transacciones y mover dinero entre países sin fricción— son los que hoy enfrentan las plataformas que buscan crecer más allá de sus fronteras. Colombia es un ejemplo claro de por qué este mercado es prioritario”.
El auge de los streamers y las competencias de deportes electrónicos exige que la industria del gaming opere con la misma inmediatez que las redes sociales. Recibir micropagos de audiencias distribuidas en distintos continentes o gestionar premios de torneos sin perder márgenes operacionales en la banca tradicional se ha convertido en una ventaja competitiva clave.
La modernización del ecosistema se ha tenido que enfrentar a la retención de usuarios y al incremento del customer lifetime value en los entornos virtuales, las cuales no dependen únicamente de la calidad del videojuego, sino de la capacidad técnica de garantizar transacciones transparentes, inmediatas y seguras para todos los involucrados del sector, desde los streamers, los creadores, así como el mismo usuario.
Imagen: GPT Images 2.0
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