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La educación virtual en Colombia se ha disparado debido principalmente al confinamiento causado por la pandemia, y en el marco de esta situación muchos analistas creen que esta modalidad podría continuar utilizándose a futuro en todo el país. Poco antes de la llegada de la pandemia, en Colombia existía un 10% de alumnos que veían clases en modalidad online, empleando diferentes aplicaciones para organizar las reuniones.

Una vez que el Covid-19 se expandió y luego de algunos meses con el sector educación prácticamente paralizado, se empezó a implementar la modalidad de educación online para impartir clases a diferentes grados de instrucción. Esto hizo que la educación virtual en Colombia ascendiera hasta un 70% de cobertura del alumnado nacional.

A pesar de las limitaciones que puede llegar a tener este tipo de eventos online, se trata de una modalidad con mucho más potencial del que realmente se le ha logrado sacar debido a la emergencia, y existen algunas ventajas por las cuales este método de enseñanza podría mantenerse incluso luego de que la crisis haya sido superada. En este artículo analizaremos algunas de esas ventajas.

¿Por qué es posible que la educación virtual en Colombia se siga manteniendo?

Existen algunas ventajas al hablar de educación virtual: se trata de un medio bastante versátil y hoy en día existen un sinfín de herramientas que pueden ser usadas para mejorar la experiencia actual de los alumnos y por supuesto, la versatilidad en cuanto a los horarios de clases entre otras muchas.

Existen retos bastante claros en este tema: la mayoría de los profesores no sabe sacar todo el potencial a las clases en línea y no todos los alumnos ponen de su parte a la hora de ver la clase. También está el hecho de que la transformación de la educación a una modalidad completamente digital implicaría profundos cambios paradigmáticos en la impartición de la educación. También la brecha tecnológica es un reto por superar para que la educación virtual en Colombia sea 100% aplicable, pero eso no significa que en muchos casos si se pueda continuar aplicando. Otro factor que le puede llegar a jugar en contra a esta modalidad es la necesidad de la sociabilidad, en especial en la educación prescolar, primaria y secundaria, cuando los jóvenes aprenden a tratar con otras personas y forjan sus primeros vínculos sociales fuera de la familia.

Aún con las dificultades que esta modalidad acarrea para la educación básica pública, existe una gran demanda por contenido educativo en internet, ya que según un estudio realizado por .CO Internet y el Centro Nacional de Consultoría, entre los 17 y los 60 años el colombiano promedio gasta una gran parte de su tiempo en programas de formación online, ubicando esta actividad en el cuarto lugar de los usos más frecuentes de internet.

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El e-Learning es de buena calidad

A pesar de que se dice popularmente que la calidad de la educación online es baja, esto no es más que un mito, o al menos lo es si tomamos en cuenta distintos factores, como el entrenamiento que tenga el docente para dar este tipo de clases y la población a la que vayan dirigidos los cursos.

En el año 2013, por ejemplo, fue un estudiante que recibió clases impartidas online el que ganó el primer puesto de la ICFES en Cundinamarca.

Claro está, al igual que la educación presencial tradicional existen docentes más capacitados que otros y alumnos con mejores habilidades académicas que otros, de ahí que los resultados académicos de cada alumno tengan que ver con múltiples factores y no solamente con la calidad de la educación impartida.

Imagen de Unsplash

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