El equipo de ciberseguridad de Fortinet, empresa multinacional de Estados Unidos con sede en California, ha advertido que los ciberdelincuentes han perfeccionado sus métodos de estafas y ahora han comenzado a utilizar un virus troyano de nombre DCRAT en Colombia, con el que están suplantando la identidad de entidades judiciales del Estado colombiano y atacan tanto a usuarios como a organizaciones del país.
El nombre técnico de este virus troyano es «Remote Access Trojan» (RAT) y permite que los atacantes puedan tomar control total sobre los equipos infectados.
El modus operandi de esta nueva estafa electrónica se basa en enviar correos electrónicos que simulan ser de la Rama Judicial, Fiscalía u otro juzgado colombiano, conteniendo notificaciones de procesos penales o demandas.
Estos mensajes son diseñados con sumo cuidado y cuidan mucho los detalles, por lo que incluye logos oficiales, usan lenguaje jurídico e insertan enlaces que dicen descargar documentos en PDF, pero estos en realidad tienen escondidos los malwares.
Los expertos de ciberseguridad han difundido una muestra de estos correos falsos, mostrando un supuesto comunicado del «Juzgado Quinto Administrativo Oral del Circuito Judicial» jutno con un enlace para descagar un documento anexo.
Lo que más llama la atención es que la apariencia del mensaje es lo suficientemente creíble como para que usuarios comunes y funcionarios desprevenidos sean engañados.
DCRAT es una herramienta avanzada. Posee una arquitectura modular con la que los atacantes pueden añadir o eliminar funciones de los equipos infectados según lo que necesitan hacer. Con esto se convierten en un recurso flexible con el que los ciberdelincuentes pueden ejecutar simples robos de datos o realizar acciones complejas de vigilancia y sabotaje.
Sus mayores capacidades son robar credenciales, tomar control remoto del equipo, monitorear la actividad del usuario, modificar la configuración del sistema y crear cuentas ocultas. Además de esto, los atacantes pueden manipular archivos, acceder a información almacenada en navegadores web y hacer capturas de la pantalla sin que la víctima se de cuenta de nada.
Pero más allá de una simple pérdida de datos, un ciberdelincuente que pueda acceder a los sistemas de una empresa con el DCRAT puede comprometer información confidencial, afectar la operatividad y generar significativos daños financieros.
En cuanto a los usuarios, se enfrentan a robo de identidad, el acceso a cuentas personales o bancarias y usar sus dispositivos para propagar nuevos ataques.
Desde Fortinet mencionan que aunque las técnicas de los ciberdelincuentes son cada vez más sofisticadas, en la mayoría de los casos el error humano sigue siendo el punto de entrada para los malwares.
En este sentido, los expertos aseguran que más allá de las herramientas tecnológicas, la mejor herramienta de defensa es la educación. Son necesarios programas de concientización y entrenamiento para que los usuarios puedan identificar señales de alerta calve que permitan prevenir estos incidentes, como remitentes que no conocen, enlaces sospechosos o mensajes de alarma.
Imagen:GPT-4
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