Copiar enlace

Había pensado en titular este artículo “Quo vadis, Zuckerberg?” pero a) sería muy poco justo con otras redes y b) un título en latín iba a ser tan atractivo como esa berenjena que compraste la semana pasada y sigue en el cajón de las verduras de tu frigorífico.

Si la dejas dos semanas más es posible que veas como en ella surge una nueva civilización de microbios superinteligentes que crean una IA omnisciente y acaban autodestruyéndose (las bacterias atacarán a los hongos con lejía y éstos contraatacarán con desinfectante específico para neveras) justo cuando ya tenían la tecnología para salir del cajón de las verduras y colonizar la zona de los fiambres.

Varias rebanadas de pan que se ha quedado duro están amontonadas

Este pan está claramente reseso. Como Twitter.

Así que le he puesto un título más explícito para hablar de eso, del futuro de las redes sociales. No pretendo hacer un ejercicio de gurú adivinatorio, de hecho en este artículo vas a encontrar muchas preguntas y muy pocas respuestas. Claro que para poder llegar a tu público objetivo, la mejor recomendación es encontrar una empresa de redes sociales que te ayude, sin embargo, este ejercicio nos llevará a vislumbrar un poco el futuro de estas plataformas.

¿A santo de qué preguntarse por el futuro de las redes sociales, si están más vivas que nunca?

Diría que es una excelente pregunta, pero como me la formulo yo a mí mismo casi que no voy a decir nada o quedaré aún peor de lo habitual. Los estudios de redes sociales   muestra un panorama en el que prácticamente no hay sorpresas. El número de personas que accede a redes sociales en Colombia llegó a 38.45 millones.

La cuestión es que las redes sociales ya no son nuevas. LinkedIn ha sido la primera superviviente en cumplir 20 años, a la que seguirá Facebook el año que viene y luego YouTube y Twitter. Los menores de 25 años no han conocido un mundo sin redes sociales y quienes ronden los 30 probablemente no lo recuerden. Y todavía, especialmente desde las administraciones públicas, hay quien les llama “nuevas tecnologías”. Pero bueno, teniendo en cuenta la cantidad de webs que, en 2023, aún incluyen el icono para compartir en Google+, a uno ya no le sorprende nada.

Imagen de una pantalla que muestra varias aplicaciones de redes sociales, entre ellas la de Google+

Hay muertos a los que no se les deja descansar en paz

Se supone que un mercado maduro es sinónimo de mercado estable. Y aparentemente es así, si miramos a grosso modo los números, por lo que en ese caso el futuro de las redes sociales sería seguir más o menos como hasta ahora. Pero hablamos de dos cosas que son tan estables como la mente de un ventrílocuo: la tecnología y las modas, puesto que las redes sociales son una combinación de ambas cosas.

Si bien es cierto que ahora no aparece una nueva red social cada año, eso no significa que no haya movimiento. El ascenso imparable de TikTok que, pandemia mediante, ha pasado de ser una chorrada adolescente a ocupar el punto nº 1 de las reuniones para “definir nuestra nueva estrategia en redes sociales” de muchas empresas. O dicho de otro modo, tonto el último en subirse al carro.

Sin embargo, las redes sociales ya no son nuevas. No tienen ese puntito excitante de hace años, cuando estar en ellas era algo supermegacool. Ahora es lo normal. Y cuando algo se “normaliza”, sobre todo si hablamos de tecnología, se convierte en candidato a ser sustituido. Así que sí, preguntarse cuál será el futuro de las redes sociales es pertinente.

Muchas preguntas, pocas certezas

Los vientos de cambio tecnológico han girado 180 grados en poco más de un año. Hemos pasado de un futuro de las redes sociales al más puro estilo Ready Player One, es decir, metaverso hasta en la sopa, a un futuro que me recuerda sospechosamente al destino de la Humanidad en Wall-E. O sea, entretenimiento generado por IA mientras nos dedicamos a engordar.

La verdad es que me molaba más la idea del metaverso. Por lo menos tenías que moverte. Pero parece que el sueño de Mark Zuckerberg va a tener que esperar. De momento.

Todo esto nos lleva a plantearnos algunas preguntas sobre el futuro de las redes sociales. Preguntas para las que no tengo una respuesta clara (ni creo que la tenga nadie ahora mismo):

a) ¿Está el metaverso definitivamente muerto, o sólo se ha ido de parranda?

Visto que después de gastarse una cantidad indecente de dinero, lo que Meta podía enseñar sobre el metaverso se parece a los gráficos de la Nintendo Wii de hace casi 20 años, creo que queda claro que el metaverso está bastante verde. No la idea, sino la tecnología para que sea creíble, accesible y barato.

Pero el desarrollo tecnológico no se va a parar: las redes tendrán cada vez más capacidad de transmisión de datos, los dispositivos más potencia de cálculo  y es una simple cuestión de tiempo que la tecnología esté madura. Lo que no sabemos es si, llegado ese momento, alguien querrá invertir en ello o no.

b) ¿Qué papel tiene la IA generativa en las redes sociales?

Desde el punto de vista del usuario, la IA generativa incorporada a las redes sociales supone más herramientas de creación que funcionen más rápido y sin tener que pararse a pensar. Creación de imagen, vídeo y texto. La pregunta es si el futuro de  las redes sociales pasa porque todas incorporen herramientas de IA (probablemente sí, por el efecto “tonto el último”) y, en ese caso, si quedará algo de realidad o todo lo que veamos será contenido generado y/o retocado artificialmente.

Y llegados a ese punto en el que sea imposible saber si estoy conversando con un ser humano o una máquina, o si lo que estoy viendo en un vídeo es un ser humano real o una simulación deepfake, por poner dos ejemplos ¿no se parece eso sospechosamente a una especie de metaverso? ¿llegaremos a un punto en el que nuestros yoes virtuales en las redes no se parezcan nada a nosotros y se dediquen a conversar entre sí? ¿y qué haremos nosotros, mirar?

c) ¿Va a morirse Facebook de una vez?

Mira, para esta pregunta sí tengo respuesta: no. Sólo hay que echar la vista atrás y contar (si eres capaz, porque te van a faltar dedos en las manos y los pies) la cantidad de veces que ha sido predicha la muerte de Facebook. Ya sé que hay mucha gente que odia a Facebook, que considera que es algo anacrónico, pasado de moda o en desuso, pero la realidad y los datos son tozudos.

Facebook ha sobrevivido a todos los augurios fúnebres hasta ahora y está vivita y coleando, sin haber bajado de los puestos top de todos los rankings de redes sociales. Aunque tiene algunos achaques propios de su edad, en general goza de buena salud. Lo cual me lleva a pensar que en realidad no hay nada que impida que siga así en el futuro. O que experimente un revival como le pasó a Twitter cuando los adolescentes cerraron el círculo y, en un triple salto mortal con tirabuzón, decidieron que tener cuenta en Twitter volvía a ser cool porque ya no la tenía casi nadie.

d) ¿Sobrevivirá Twitter a Elon Musk?

Buena pregunta. Creo que es el primer caso que veo del propietario de una empresa haciendo esfuerzos denodados por hundirla. De momento, ahí sigue. Visto el historial de Musk y que lo que parece que realmente le motiva es ser capaz de viajar a Marte antes de que llegue el Apocalipsis, me voy a atrever a hacer de gurú: lo más probable es que la venda, con pérdidas millonarias, pero que la venda. Musk se arrepintió de la compra de Twitter y no pudo echarse atrás, lo que le ha costado una pasta enorme que debe escocerle bastante.

Mientras tanto, Meta aprovecha para pescar en río revuelto y trabaja en una especie de alternativa a Twitter dentro de Instagram que, todo hay que decirlo, no tiene mala pinta. De “X”, la red social para todo en la que Musk quería convertir a Twitter, no hay noticias. Pero todo puede ser.

e) ¿Cuál será la red social emergente? ¿Hay candidatas?

Si entendemos por emergente una red social que sea capaz de emular a TikTok en lo fulgurante de su crecimiento, no hay nada en el horizonte. Cuando apareció BeReal como red social antipostureo (anti Instagram, vamos) y muchos early adopters se animaron a probarla se convirtió por unos meses en la última tendencia, la que “iba a desbancar a” etc., etc. Pero la realidad, ay, es tozuda.

Be Real es una red social bastante exigente, no muy práctica y no parece, vista su raquítica penetración del 3%, que vaya a llegar muy lejos. Si os dais cuenta, ya nadie habla de ella, que lo peor que le puede pasar a una red social. Y por si fuera poco, Tiktok le copió la idea y lanzó Tiktok Now.

A ver, nuevas redes sociales hay muchas, como cada día desde hace 20 años. Pero no hay ninguna que ahora mismo sea el nuevo unicornio de las redes sociales. ¿Os acordáis de Clubhouse en 2021 y la que se montó con ese rollo ‘súper-elitista-con-lista-de-espera-solo-para-iPhone’? ¿Alguien sabe algo de Clubhouse hoy?

Tampoco es que ahora mismo haya mucho espacio para una red social generalista más. Había un hueco para una red social de vídeo y lo ocupó TikTok. Sí es posible que el futuro de las redes sociales nos depare la aparición de nuevas redes de nicho, centradas en la música, en las series, en la cocina, en los viajes o vaya usted a saber en qué. De esas aparecen chorrocientas cada año como las setas en otoño, pero no es descartable que alguna consiga hacerse un hueco.

f) ¿Y ahora, qué?

Esa es la gran pregunta sobre el futuro de las redes sociales. La explosión de las redes está ligada a una tecnología disruptiva que nos ha cambiado la vida a todos, que es el smartphone. Sin móviles como los que tenemos en el bolsillo, no habría mucha vida más allá de Facebook. Pero hemos llegado a un punto en el que todas las posibilidades de los smartphones han sido exploradas, probadas e incorporadas (o desechadas) por las redes sociales. Al sufrido cacharro no se le puede exprimir más.

¿Hay tecnologías disruptivas en el horizonte? La IA puede serlo, siempre y cuando la gente adopte su uso, algo que por el momento es una incógnita, por mucho que las mismas voces que decían que el metaverso iba a generar negocio por cientos de miles de millones de dólares hayan perdido súbitamente el interés por la realidad virtual y ahora digan exactamente lo mismo de la IA generativa. Ninguna tecnología revoluciona nada, por muy espectacular que sea, si la gente no la adopta y la usa. La historia está llena de hermosos cadáveres tecnológicos que iban a cambiar el mundo y la gente rechazó.

Lo que está claro es que el futuro de las redes sociales, al menos a corto plazo, pasa por las grandes tecnológicas que ya existen. Con cambios, con funciones nuevas, con trucos sacados de la chistera… y con compras de cualquier posible competidor emergente, obviamente. Mientras tanto, usemos las redes con cabeza o, como decimos por estas tierras, con sentidiño, que es lo que más falta nos hace.

Foto: Depositphotos

 

Mantente informado de las noticias más relevantes en nuestro canal de Telegram