Comprar en línea ya no se puede considerar como una moda pasajera o como un salvavidas por la pandemia; al contrario, hoy ya es una actividad tan normal que el crecimiento que ha tenido en los últimos años es impresionante, pero lo que sucedió durante el primer trimestre de 2026 está consolidando la fuerza del eCommerce colombiano.
Este primer trimestre, se registró un aumento del 22,2 por ciento en el volumen de compras y se alcanzó los 186,35 millones de transacciones en línea en el comercio electrónico del país.
Además, el último reporte de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) declaró que las ventas en línea alcanzaron la suma de $39,72 billones de pesos, lo que sería igual a 186 millones de transacciones, tan solo en este periodo. Hoy, Colombia está en una etapa de madurez bastante interesante, donde la clave ya no es la novedad, sino la constancia.
Si podemos tener una base para demostrar que el eCommerce colombiano está en su mejor etapa, sería mostrando el ticket promedio, el cual bajó a los $211.192 pesos colombianos.
Probablemente te estés preguntando que si mejoraron las ventas, ¿por qué bajó el ticket promedio? Si lo comparamos con los días previos a la pandemia, ha caído en un 38 por ciento, pero ojo, esto lejos de ser una mala noticia, es el reflejo de que el eCommerce colombiano se volvió parte del día a día de la gente.
Antes, la gente solo sacaba la tarjeta de crédito para comprar un celular costoso o un pasaje de avión; hoy, los colombianos entran a las plataformas digitales para resolver el mercado, pedir el almuerzo o comprar antojos pequeños. De hecho, el volumen de transacciones se multiplicó por más de ocho desde 2019, pasando de 23 millones a los 186 millones de compras actuales.
Es cierto que las marcas han mejorado mucho sus estrategias para competir en un mercado tan competitivo; de hecho, María Fernanda Quiñones, presidenta de la CCCE, explicó que “el comercio electrónico en Colombia está entrando en una etapa de madurez. Vemos una adopción estructural del canal digital, con consumidores que compran con mayor frecuencia”.
Sin embargo, aún hay dos puntos importantes que tocan trabajar: las brechas de conectividad y las de inclusión financiera en las regiones más alejadas. Los números anteriores nos hablan de que las personas ya confían comprar online; sin embargo, aún hay parte del país que no se involucra en esta forma de compra por miedo a tener una tarjeta de crédito u otras formas de pago online.
El panorama del eCommerce colombiano es positivo, pero aún hay baches que cubrir para que siga creciendo el ecosistema. Si es que se llegan a superar estos retos, se logrará que el chip digital beneficie a todos los negocios del país y no solo a las grandes ciudades.
Imagen: Nano Banana 2
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