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La marca personal o personal brand es, como se especifica en la propia Wikipedia, «la huella que dejamos en los demás«. O dicho de otra manera por el mismísimo Jeff Bezzos, «tu marca personal es lo que dicen de ti cuando tú no estás delante«. Efectivamente la marca personal es aquello que transmites y que influye en cómo los demás te valoran, en este caso centrándonos en el ámbito profesional aunque también afecta en el personal.

Cada uno de nosotros somos, en cierta manera, una marca que, de la misma manera que un producto, debe transmitir quienes somos, nuestra trayectoria y qué aportamos. Esta marca personal que trabajemos será determinante para ser reconocidos de una manera u otra en el sector en el que nos desenvolvemos.

La marca personal en la era online

Este concepto de marca personal se transforma de manera sustancial con la aparición y auge de Internet. Anteriormente, la manera de construir una buena marca personal y posicionarnos era principalmente a través de nuestro entorno más cercano: a través de nuestros compañeros de trabajo, de nuestros amigos o de nuestros familiares.

En el momento en el que entra en juego Internet, este nos permite dar a conocer nuestros conocimientos, trayectoria e ideas de una manera mucho más fácil y, especialmente importante, a un público infinitamente más amplio. Cualquier persona desde su propia casa puede especializarse y posicionarse como desee así como entrar en contacto con gente de todo el mundo.

Trabajar la marca personal

La marca debe nacer de uno mismo, de nuestra propia esencia, pero efectivamente se puede moldear, trabajar y enfocar de la forma que más nos interese en base a los objetivos y propósitos que tengamos cada uno de nosotros.

Esto implica un ejercicio de autoconocimiento y desarrollo personal que consiste en, como hemos comentado inicialmente, trabajar nuestra marca y enfocarla correctamente con el objetivo de diferenciarse del resto de marcas (usuarios ;)) y conseguir relaciones sociales y profesionales enriquecedoras y exitosas.

Por qué necesitas trabajar tu marca personal

Trabajar tu marca personal te ayudará a tener un mejor posicionamiento profesional. Resulta especialmente relevante en las siguientes situaciones:

  • Búsqueda activa de empleo u oportunidades de trabajo como autónomo.
  • Emprendiendo tu propio negocio.
  • Aspirando a mejorar tu posición laboral dentro o fuera de tu actual empresa.
  • Queriendo conseguir una posición de experto / especialista en una área concreta.
  • Voluntad de tener influencia y voz en tu sector.
  • Aportar valor y compartir conocimientos con otros profesionales.

Muchas veces se empieza a trabajar la marca personal cuando nos encontramos en paro o buscando otras oportunidades profesionales tanto fuera como dentro de la empresa actual. De todas formas, nuestra marca personal la deberíamos trabajar siempre porque independientemente de estar o no en una de esas circunstancias, nos ayudará a tener un buen posicionamiento, una buena valoración en nuestro sector y nos permitirá compartir conocimiento y aprender con otros compañeros. Siempre es beneficioso para nosotros mismos, para seguir creciendo y mejorar como profesionales.

Hay profesiones en las que la marca personal cobra especial relevancia como puede ser la de youtuber o influencer así como otras tipo periodista, político, actriz, modelo o empresario. A continuación un ejemplo reciente, en este caso sobre Marc Zuckerberg y sus altibajos en su marca personal y su propia reputación.

5 elementos clave al crear tu marca personal

Expertos del área como Andrés Pérez Ortega, explican que «desarrollar una marca personal consiste en identificar y comunicar las características que nos hacen sobresalir, ser relevantes, diferentes y visibles en un entorno homogéneo, competitivo y cambiante«. Teniendo este planteamiento en cuenta, ¿por dónde empiezo? ¿Qué tengo que hacer para trabajar mi marca personal?

1. Conócete a ti mismo y posiciona tu marca

Haz un ejercicio de conocimiento personal para decidir cómo vas a querer plantear tu marca personal. Parece una parte fácil pero realmente considero que es la parte más importante y a la vez más compleja del proceso. Es fundamental tener claro cómo somos y en qué somos buenos (y a la vez en qué somos menos buenos) y así decidir qué quiero poner en valor y a qué quiero que asocien mi marca personal.

Es clave definir bien qué ofreces y tener claro el elemento diferencial. Nuestro entorno es cada vez más competitivo y homogéneo por lo que es fundamental aportar valor diferencial y tener algo diferente y de utilidad frente al resto.

Ligado a este último punto, tendremos que decidir cómo nos queremos posicionar. Podemos, por ejemplo, posicionarnos como emprendedores, como embajadores de marca de nuestra compañía, como profesionales de una empresa, como expertos de una área concreta, como empresarios, etc. Será clave tener esto en cuenta para definir y posicionar de manera adecuada nuestra marca ya que la estrategia y herramientas de comunicación a utilizar tendrán que decidirse en función de esta base que hay que trabajar de inicio. 

Este punto va íntimamente ligado con la autenticidad. Nuestra marca personal, como hemos dicho, tiene que partir de nuestra esencia. Si forzamos una marca personal, si es artificial, no va a ser creíble y no va a poder ser exitosa. Debe ser autentica y no basarse en engaños o fachadas artificiales que acabarán por descubrirse.

2. Objetivos definidos

Sin unos objetivos definidos no hay estrategia posible que podamos desarrollar. Tras haber reflexionado sobre cómo queremos que sea nuestra marca, es el momento de decidir qué queremos hacer con ella y qué queremos conseguir. Y como ya hemos hablado en varias ocasiones, esos objetivos que nos marquemos deben fijarse y asegurar su puesta en marcha siempre teniendo en cuenta el acrónimo SMART: Specific (específico), Measurable (medible), Attainable (alcanzable), Relevant (relevante) y Timely (programado).

El hecho de fijar objetivos y seguir una estrategia consistente y estructurada previamente, nos va a ayudar a que realmente trabajemos nuestra marca personal y que no trabajemos en vano haciendo solamente ruido social. No se trata de impresionar o de publicar contenido de vez en cuando, se trata de aportar construyendo una marca propia que aporte valor.

3. Definir nuestro público objetivo

Llegados a este punto, ya sabemos cómo queremos que sea nuestra marca, qué puntos fuertes queremos destacar, qué elementos diferenciales tiene y qué objetivos nos marcamos. Ahora, para cumplirlos, es necesario definir muy buen nuestro buyer persona y centrar nuestros esfuerzos en dirigir nuestra estrategia a llegar a esa audiencia que es la que nos interesa.

https://marketing4ecommerce.co/como-crear-una-buyer-persona-el-elemento-clave-de-tu-estrategia-inbound/

4. Estrategia: dónde se va a trabajar y de qué manera

Con los puntos anteriores trabajados, y siempre en esa misma línea, debemos desarrollar un plan de acción para conseguir visibilidad. Para ello, es necesario decidir dónde se va a trabajar nuestra marca personal y en qué formatos.  Todo esto debe tener una coherencia: tan importante es que la definición de base esté bien planteada como que la estrategia y plan de acción posterior se lleven a cabo en la misma línea.

Podemos trabajar nuestra marca personal de maneras muy diversas y utilizando diferentes formatos y plataformas. Nosotros lo vamos a explicar dividiendo las posibles acciones en tres grandes grupos:

  • A pequeña escala (contacto directo 1 a 1). Es la vía más tradicional y, como comentábamos inicialmente, se ha tenido siempre pero ahora, con las posibilidades que ofrece Internet, el alcance aumenta y las posibilidades crecen. Puede abarcar desde que te tomes un café con una persona cercana hasta que hables por mensaje privado en LinkedIn con alguien de otro país para establecer un primer contacto.
  • A mediana escala (a un grupo de usuarios). Puedes, por ejemplo, realizar conferencias en eventos, clases en universidades o escuelas de negocios, charlas en centros cívicos o espacios similares de tu ciudad.
  • A gran escala (en abierto). Aquí se encuentran mayoritariamente herramientas de internet. Aquí incluiríamos, por ejemplo, publicar artículos en medios especializados de tu sector (puedes enterarte cómo colaborar con Marketing4eCommerce aquí ;)), tener tu propia web o blog personal, escribir un libro o utilizar redes sociales relevantes de tu sector o más amplias como Twitter, LinkedIn o YouTube.

Cada vez más se utilizan formatos como podcasts o vídeos que suelen funcionar muy bien y especialmente en determinados sectores. Seguro que a partir de estos ejemplos se te ocurren otras acciones, así que te recomendamos probarlas e ir viendo con qué planteamiento te sientes más cómodo y qué te resulta más efectivo para conseguir tus objetivos.

5. Honestidad, pasión y constancia

Y añadimos tres ingredientes que deben permanecer siempre de principio a fin: honestidad, pasión y constancia. Para trabajar y mantener esa imagen de marca personal que queremos trasladar, es importante que se plantee con honestidad, que se alimente con mucha pasión y que se mantenga con constancia para que no sea un trabajo puntual sino que se fundamenta y persista en el tiempo consiguiendo así relevancia suficiente.

Y la persona del año es… TÚ

Y para acabar, qué mejor que acabar con la portada de la revista estadounidense Time del año 2006. La revista elige desde 1927 a la persona o personas con mayor influencia social del mundo incluyendo desde Bill Gates al cantante Bono. Pues bien, en 2006, «Tú» fuiste elegido como persona del año.

Se trató de un homenaje a los ciudadanos anónimos por lo que aportan a diario en la era global de la información como usuarios de internet. Tú también puedes sumarte aportando y compartiendo a la vez que construyes tu maca personal así que «bienvenido a tu mundo«.

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Imagen: Depositphotos

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