Bre-B, el sistema de pagos inmediatos, comenzará a funcionar en Colombia durante el segundo semestre de 2025 y promete traer una profunda transformación para el ecosistema financiero y comercial del país.
Y es que esta innovación permitirá realizar transferencias interbancarias instantáneas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con un máximo de 10.951.000 pesos por cada transacción, todo esto con un costo nulo o mínimo.
Además de esto, Bre-B llega para reforzar contundentemente al comercio electrónico. Según el último informe de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), este sector obtuvo el año pasado más de 105 millones de pesos en ventas, un crecimiento del 26,7% y más de 511 millones de transacciones, y ahora está preparado para capitalizar todos los beneficios de la inmediatez de los pagos.
Pero la entrada de Bre-B no se produce de manera aislada, sino que responde a una tendencia global hacia la digitalización y la instantaneidad de las transacciones financieras. Las proyecciones del informe Prime Time for Real Time de ACI Worldwide apuntan a que para el 2028 a nivel mundial, el volumen de transacciones en tiempo real llegue a los 575.1 billones, con una tasa de crecimiento anual compuesto (TCAC) del 16.7% entre 2023 y 2028.
Con Bre-B, Colombia se alinea a la macro-tendencia y busca modernizar su infraestructura de pagos, impulsar la inclusión financiera y la eficiencia de la economía.
Lucas Souza, Gerente de Innovación de Kuvasz Solutions, afirma que el comercio electrónico será uno de los sectores que más se beneficiará con la llegada de Bre-B, pues la capacidad de tener pagos instantáneos y disponibles 24/7 permita que el sector ofrezca experiencias de compra mucho más fluidas y seguras.
Entre las ventajas que ofrece el sistema de pagos instantáneos para el eCommerce, destacan:
La llegada de Bre-B ha abierto el debate sobre el futuro de las transferencias tradicionales que han usado siempre los colombianos. Según Lucas Souza, de Kuvasz Solutions, estas no van a desaparecer de inmediato, pues la transición hacia un nuevo sistema de pago digital masivo es gradual y requiere tiempo para que los usuarios e instituciones se adapten.
Los bancos han comenzado su proceso de adaptación al crear sus propias «llaves» o integraciones que permiten que los clientes puedan hacer pagos instantáneos a través de sus plataformas ya existentes, lo que facilita la transición e interoperabilidad con Bre-B.
Pero más allá del desafío técnico que implica para Bre-B y las instituciones financieras implementar y operar un sistema de pagos instantáneos a nivel nacional, el verdadero desafío es cultural. Y es que para que haya una adopción masiva se requiere que se genere confianza en la seguridad del sistema y garantizar que el usuario tenga una buena experiencia.
Por otro lado, la llegada de Bre-B a la economía digital tiene implicaciones más allá del comercio electrónico y promete impulsar la economía digital, especialmente para pequeños comerciantes y emprendedores; reducir el uso de efectivo; impulsar una mayor competencia en el sector financiero (entre bancos y fintechs) con nuevos productos, servicios, mejores tarifas y demás.
Asimismo, un sistema de pagos instantáneos hará que los pagos gubernamentales y sociales (distribución de subsidios, pensiones y otros pagos gubernamentales) sean más eficientes; y sentará las bases para abrir interconexiones con sistemas de pagos instantáneos internacionales.
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